María José Cachafeiro

Farmacéutica Comunitaria, fundadora y co-autora de la Botica de Teté.
Máster en Atención Farmacéutica Comunitaria por la Universidad de Valencia, postgrado en Nutrición por la Universidad de Navarra, Especialista universitario en Ortopedia por la Universidad de La Rioja. Estudiante del Grado en Nutrición Humana y Dietética. Ponente y docente.
Enamorada de mi profesión, mi familia, mis amigos, la docencia, la eSalud y las nuevas tecnologías.

¿Sabías que los problemas en la vista sin diagnosticar podrían afectar a uno de cada 4 niños en edad escolar?

Es un porcentaje importante y los padres debemos estar atentos porque puede afectar además a su rendimiento escolar. Por eso hoy voy a comentar tanto los síntomas que nos pueden hacer sospechar de la existencia de un problema como las enfermedades visuales que pueden producirlos.

Para prevenir debes llevarles a un primer examen visual por parte de un profesional a los 3 o 4 años y luego repetirlo todos los cursos.

Son síntomas de alerta:

  • ojos rojos
  • picor, escozor o lagrimeo
  • parpadeo excesivo
  • que el niño tape un ojo o frunza el ceño al leer o escribir
  • que incline la cabeza o tuerza un ojo
  • que se pegue mucho a la tele o a la pantalla del ordenador
  • falta de concentración
  • invertir palabras o saltarse renglones

Entre las patologías más habituales que afectan a los niños están:

Ojo vago:

Suele producirse en un ojo, aunque pude darse en los dos y es la causa mas común de problemas de la vista en niños.

El cerebro recibe imagenes diferentes de cada uno de los ojos y si no se pone remedio acaba ignorando la informacion de uno de ellos.

Suele tratarse poniendo un parche que obligue al niño a utilizar el ojo que tiene el problema.

Estrabismo:

Consiste en la alineación incorrecta de uno o los dos ojos. Normalmente la desviación se produce hacia dentro o hacia afuera, aunque podria ser tambien arriba o abajo.

Cuando esta patologia está unida además a miopia o hipermetropia el uso de gafas puede ayudar a corergir la desviacion del ojo.

Astigmatismo:

Consiste en un fallo en la refracción de la luz producido por una imperfección en la curvatura de la superficie anterior del ojo que hace que una parte de la imagen quede enfocada delante del resto.

Se puede corregir con el uso de gafas.

Miopía:

Se trata también en un fallo de refracción, en este caso la imagen de los objetos lejanos, en lugar de formarse en la retina, lo hace por delante de ella, de manera que el niño ve mal de lejos.

En función de las dioptrias podemos hablar de una miopía baja (de 0 a 2 dioptrías), media (de 2 a 4) y alta (de 4 a 6).

El tratamiento consiste en el uso de gafas. Puede operarse mediante cirugia laser, pero sólo una vez finalizado el crecimiento.

Hipermetropía:

Es el defecto visual contrario a la miopia, las imagenes se enfocan por detrás de la retina y  el niño ve bien de lejos pero mal de cerca.

Es un problema que suele corregirse con el tiempo y con el uso de gafas en caso necesario.

 

Ya sabes, atento a los síntomas y si sospechas o detectas alguno ¡¡no tardes en llevarle a revisión!!

 

 

Imagen © zmijak – Fotolia.com

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