María José Cachafeiro

Farmacéutica Comunitaria, fundadora y co-autora de la Botica de Teté.
Máster en Atención Farmacéutica Comunitaria por la Universidad de Valencia, postgrado en Nutrición por la Universidad de Navarra, Especialista universitario en Ortopedia por la Universidad de La Rioja. Estudiante del Grado en Nutrición Humana y Dietética. Ponente y docente.
Enamorada de mi profesión, mi familia, mis amigos, la docencia, la eSalud y las nuevas tecnologías.

Hoy, 14 de marzo, se celebra en día Europeo de la Prevención del Riesgo Cardiovascular.

Las enfermedades cardiovasculares, es decir las que afectan al corazón y/o a los vasos sanguíneos suponen en España la primera causa de muerte, siendo responsables de un 40% de las defunciones.

Cada persona en función de sus características, sus patologías  y su estilo de vida posee una determinada probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular. A esas condiciones es a lo que llamamos factores de riesgo y se dividen en 2 grandes grupos:

  • Factores de riesgo cardiovascular no modificables (es decir, que no podemos cambiarlos).
  • Factores de riesgo cardiovascular modificables.

Dentro de los primeros estarían la edad, el sexo, la raza y los antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares.

Cómo estos factores de riesgo no se pueden modificar, al hablar de prevención, debemos centrarnos en actuar sobre los otros factores de riesgo. Se estima que hasta un 80% de las enfermedades cardiovasculares pueden ser prevenidas sólo con hacer algunos cambios en nuestro estilo de vida.

Los factores de riesgo cardiovascular modificables son:

  1. Alto nivel de colesterol
  2. Hipertensión Arterial
  3. Tabaquismo
  4. Diabetes y Síndrome metabólico
  5. Sobrepeso u obesidad
  6. Sedentarismo
  7. Ingesta excesiva de alcohol
  8. Estrés y/o ansiedad

 

De este modo, si queremos reducir hasta en un 80% nuestra posibilidad de padecer enfermedades cardiovasculares deberemos establecer hábitos saludables:

-En primer lugar es muy importante mantener los valores de colesterol y trigliceridos en niveles adecuados, si es así ya tendrás un punto importante ganado en la prevención. Y si no es así y tu médico te ha puesto un tratamiento no te olvides de seguirlo junto con las recomendaciones dietéticas que seguro que tambien te ha indicado.

-Del mismo modo es importante que nuestra presión arterial no sea elevada. Si padeces hipertensión es muy importante que cumplas correctamente el tratamiento que tu médico te haya prescrito y que te asegures de que los valores de presión arterial están dentro de la normalidad con un seguimiento adecuado en tu casa o en la farmacia.

-Con la diabetes y los niveles alterados de glucosa en sangre ocurre lo mismo que con la hipertensión y el colesterol. Son enfermedades muy comunes y muy relacionadas con los problemas cardiovasculares, por lo que es imprescindible hacer un seguimiento adecuado y controlar que nuestros valores están en los límites adecuados.

-Si fumas ¡Déjalo! El tabaco además de un factor de riesgo cardiovascular, es malo para otras muchas enfermedades y provoca cáncer, asi que la mejor decisión que puedes tomar es animarte a dejarlo. Sé, por propia experiencia, que no es un proceso fácil, pero también sé que si te lo propones y buscas un poco de ayuda puedes lograrlo. Y te aseguro que es una decisión de la que nunca te arrepentirás.

-El cuidado de la alimentación nos puede ayudar tanto al control de colesterol, diabetes e hipertensión, como a mantener un peso saludable, que es en sí mismo un buen método de prevención de enfermedades. Llevar una dieta variada rica en verduras, frutas y hortalizas nos ayudará a sentirnos mejor, más activos y a evitar muchas enfermedades.

-Y si a la dieta saludable le añadimos un poquito de ejercicio pues mejor que mejor. Por un lado nos ayudará a controlar el peso, pero no sólo eso, prácticar unos 30 minutos de actividad física al día nos activa, proporciona vitalidad, mejora nuestro estado anímico y nos protege de enfermedades. Son todo ventajas!

-Los estados de nerviosismo y ansiedad influyen también en la salud cardiovascular. La ansiedad es una mecanismo natural de activarnos, de mantenernos alerta, pero si esta se convierte en algo crónico o es excesiva puede desencadenar u agravar otros problemas de salud. Por eso es importante tomarse la vida con cierta calma y si de manera natural no lo conseguimos podemos ayudarnos practicando meditación, ejercicios de respiración, yoga, …

 

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